lunes, 6 de diciembre de 2010

CORELLA BALLET

TALENTO Y TENACIDAD
MARIAN PIDAL


FESTIVAL DE DANZA DE OVIEDO
Intérprete: Corella Ballet Castilla y León.
Dirección: Ángel Corella.
Obras: ‘Bruch Violín Concerto Nº 1’, ‘Don Quijote
Grand Pas de Deux’, ‘Clear’, ‘We Got It Good’, ‘In
The Upper Room’.
Coreografías: Tippet, Petipa, Gorsky, Welch, Tharp.
Música: Bruch, Minkus, Bach, Ellington, Strayhorn,
Glass.
Lugar: Teatro Campoamor.



            Ángel Corella tiene el privilegio de ver cómo los sueños se convierten en realidad. Quiso ser bailarín y le sobró talento para codearse con los ‘exquisitos’ de la danza internacional. Aspiró a dirigir una compañía de ballet clásico y, en un derroche de tenacidad, se situó al frente del Corella Ballet de Castilla y León. Como bailarín y como director, el artista madrileño inauguró el miércoles el Festival de Danza de Oviedo. En una gala difícil de olvidar, el público que llenaba el teatro Campoamor disfrutó de algunas de las piezas más rutilantes del ballet neoclásico y contemporáneo.
            La velada se abrió con ‘Bruch Violín Concerto Nº 1’, una coreografía de Clark Tippet diseñada sobre el ‘Concierto nº 1 en Sol menor para violín, Opus 26’ de Max Bruch. Desde el respeto a la tradición, los bailarines resolvieron su intervención con solidez y aplomo. Acreditaron solvencia técnica y acierto en la expresión.
            Ángel Corella y Adiarys Almeida estuvieron soberbios en el Grand Pas de Deux del tercer acto de ‘Don Quijote’. Corella, vibrante, poderoso e intuitivo, asombró por la destreza en los giros y la seguridad en las elevaciones. Almeida, siempre refinada y sugerente, puso el contrapunto introspectivo y sutil. Ambos arrancaron la ovación más encendida de la noche.
            ‘Clear’, trabajo de Stanton Welch ilustrado con fragmentos de Johann Sebastian Bach, introdujo un estallido de vigor desbordante. Con el atentado del 11 S como trasfondo argumental, ocho bailarines se apoderan del escenario trazando figuras que convergen y divergen en un singular duelo entre el orden y el caos; la desesperación y el optimismo.
            ‘We Got It Good’ es un proyecto firmado por Stanton Welch para lucimiento de Ángel Corella. Concebido como un solo de jazz sobre el tema ‘Take The ‘A’ Train’, compuesto por Strayhorn y popularizado por Ellington, Corella construye un personaje pícaro y desinhibido, cimentado sobre el dominio técnico y el desparpajo escénico; el rol apropiado para revelar registros alternativos.
            La compañía se despidió con ‘In The Upper Room’, obra surgida de la inspiración de Twyla Tharp y Philip Glass. La coreografía genera una explosión de movimientos desenfrenados, un tanto agresivos, que corren paralelos a una partitura minimalista, más que repetitiva, machacona. Los bailarines, poseídos por un delirio contagioso, se distorsionan y agitan con precisión y disciplina. Impactante.
           


El Comercio, periódico de Gijón

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