domingo, 5 de diciembre de 2010

DAN BERGLUND’S TONBRUKET

ROCK EN EL FESTIVAL DE JAZZ
MARIAN PIDAL


FESTIVAL DE JAZZ DE GIJÓN
Dan Berglund’s Tonbruket
Contrabajo: Dan Berglund.
Guitarras, pedal steel guitar, piano: Johan Linström.
Piano, teclados y violín: Martin Hederos.
Batería y percusión: Andreas Werliin.
Lugar: Teatro Jovellanos.

El Festival de Jazz de Gijón arrancó en el teatro Jovellanos con la actuación del cuarteto del contrabajista sueco Dan Berglund, antiguo miembro del reconocido trío E.S.T.
Liderado por Esbjörn Svensson, el E.S.T. interrumpió bruscamente su exitosa trayectoria a causa de la trágica desaparición de Svensson. A Berglund, su mano derecha, le llegó el momento de caminar solo. Le sobraban ideas pero carecía de ánimos para materializarlas. Buscando su identidad, Berglund formó un cuarteto y lanzó al mercado ‘Tonbruket’, un trabajo que reveló influencias del hard-rock, Deep Purple, Radiohead y Jimi Hendrix.
Para desarrollar ‘Tonbruket’ Dan buscó intérpretes abonados a músicas heterogéneas. El teclista y violinista Martin Hederos aportó carácter popero y matices de Keith Jarrett; el guitarrista y pianista Johan Linström, conocimiento de la música popular sueca, y el baterista Andreas Werliin, flexibilidad y rigor. El resultado de esta fusión se apreció el jueves a lo largo de un concierto compacto y trabajado en el que primó la labor de equipo y no las tandas de solos chirriantes y circenses.
Berglund pellizcó las cuerdas con pizzicati enérgicos en los dinámicos loops; usó el arco para evocar lo intangible y manejó adecuadamente los efectos de pedal en sus brillantes improvisaciones.
Hederos, histriónico, al límite del contorsionismo, se multiplicó entusiásticamente entre el piano, los teclados y el violín. El Roland le jugó una mala pasada de la que salió airoso. Linström dominó el pedal steel guitar evocando el slack key hawaiano y el sonido country. Digno con la guitarra y discreto al piano. Werliin, disciplinado, tocó con intensidad sin desbordar el volumen.
Dan ha creado un cuarteto joven y cohesionado que deriva hacia el rock progresivo centrándose en melodías cíclicas y minimalistas con toques alternativos; un cuarteto asentado en la electrónica y el experimentalismo que ofrece mucho rock y poco jazz.
El público, cerca de media entrada, aplaudió con especial agrado los temas ‘Wolverine Hoods’, ‘Sailor Waltz’, ‘The Wind and the Leaves’, y la propina homenaje a Svensson, ‘Song for E’.



El Comercio, periódico de Gijón

No hay comentarios:

Publicar un comentario